aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Caja del tiempo en la Catedral

Ricardo Cerón| El Universal
Miércoles 16 de enero de 2008
La cápsula es testimonio de la vida colonial y un retrato de la idiosincrasia de la época; aún no se decide si las piezas serán exhibidas en el templo o en algún otro lugar

[email protected]

A Santa Bárbara, protectora contra rayos y centellas, le fue confiado el resguardo de las torres de la Catedral Metropolitana, hace más de 200 años.

Las evidencias de ello se conservaron por estos siglos en una pequeña caja de tiempo, hecha de plomo, de apenas 15.5 x 8.2 centímetros, que ayer fue presentada.

“En el nombre sacrosanto de Jesús y de María. El 14 de mayo de 1791 día de San Bonifacio Mártir se colocó esta santa cruz de piedra chiluca de una pieza al tiempo de la elevación de la Gloria en la misa mayor”, así reza el pergamino hallado en la caja, del que se desconoce su autoría. Por 216 años esta caja —que data del 14 de mayo de 1791— albergó en condiciones impecables 23 monedas conmemorativas, cinco monedas de plata, 11 medallas religiosas, cinco grabados, un dibujo, un relicario, una pieza de cera de Agnus hecha en el Vaticano y cinco cruces de palma. En el pergamino se da cuenta de cada una de las piezas y, al mismo tiempo, en la parte inferior, se revela la existencia de otra cápsula de tiempo, que habría sido puesta en esa misma época, pero en la torre poniente.

Xavier Cortés Rocha, director general de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural del Conaculta, describió el hallazgo como “un retrato de la sociedad novohispana de la época, de las cosas que consideraban importantes”.

Explicó que este tipo de cápsulas de tiempo eran comunes en la época de la Colonia, pero que su colocación era más frecuente cuando comenzaba la construcción de un inmueble que cuando finalizaba, como ocurrió en las torres de Catedral.

Junto con las medallas de Santa Bárbara estaban otras con la imagen de San Miguel, además de algunas cruces de palma y diversas monedas provenientes de estados como Guanajuato, Jalisco, San Luis Potosí o Campeche.

La caja, en su parte inferior, tiene escrito en rojo el nombre del arquitecto José Damián Ortiz de Castro, diseñador de las torres de esa catedral, y en la parte superior el del maestro cantero Tibursio Cano, que trabajó en los remates de esas cúspides.

Aunque los estudios de los materiales apenas comienzan, los expertos han encontrado que algunas monedas son alusivas al ascenso de Carlos IV al trono de España.

El presbítero Rubén Ávila, deán de la catedral, añadió que el relicario de cera (conocido como cera de Agnus y en forma de óvalo) era un objeto que en esas épocas se realizaba en el Vaticano y el papa los enviaba a las diócesis alrededor del mundo “como un protector”.

Por el momento, personal de la dirección Escuela Nacional de Restauración, Conservación y Museografía (ENCRyM) hace trabajos de estabilización, encaminada a que una vez abierta la caja las piezas no sufran ningún daño.

Con ello se busca que las piezas puedan ser mostradas al público en un futuro cercano, aunque aún no se sabe si será dentro de la misma Catedral Metropolitana o en algún otro lugar.

Para sustituir la caja de tiempo hallada, autoridades del Conaculta y la Catedral Metropolitana planean realizar una nueva cápsula de tiempo, pero con materiales representativos de esta época.

Cortés Rocha precisó que la caja que al parecer se encuentra en la torre poniente será extraída hasta dentro de unos meses, dado que el proceso de restauración que se realiza en el inmueble desde 2001, aún no contempla intervenir ese sitio. La caja, descubierta el pasado 22 de octubre, se convierte en la segunda cápsula de tiempo hallada en la Catedral Metropolitana, dado que en la década pasada se encontró una en la Capilla de las Ánimas, cuyo material está en exhibición en el Museo del Templo Mayor.

Sellada con soldadura de plomo, la caja fue hallada dentro de una esfera de cantera colocada en la cumbre de una de las dos torres de la catedral, como parte de trabajos de restauración del templo. Encima de la esfera había una cruz.



Ver más @Univ_Cultura
comentarios
0