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Videoteca Universal, amplia oferta cultural y artística

Samuel Mesinas| El Universal
Miércoles 12 de mayo de 2004
Este proyecto, único en AL, tiene gran demanda de las producciones artísticas y educativas hechas por el Estado, distribuidas ahora en formato DVD

La Videoteca Universal del Conaculta, a seis años de existencia, se mantiene con recursos autogenerados y distribuye productos de calidad que le permiten dar continuidad al proyecto de difundir la creación artística nacional, sus hacedores más prestigiosos y la cultura mexicana en general.

La génesis de este acervo videográfico, en un principio llamado Videoteca cultural, que contaba en 1995 con 253 programas documentales y cinematográficos sin una adecuada distribución, se remonta a la ex Coordinación Nacional de Medios Audiovisuales (CNMA), creada en 1998 por Rafael Tovar y de Teresa.

Él encargó a Héctor Tajonar concebir una historia en video de la cultura mexicana desde una perspectiva integral, donde confluyeran connotados especialistas en las distintas áreas como arquitectura, historia y artes plásticas.

Así nació El alma de México: recorrido visual de la época prehispánica al México contemporáneo del siglo XX , en una colección de 12 videos, narrados en inglés y español por Carlos Fuentes y Carlos Monsiváis, recientemente editada en cinco discos DVD multirregión.

"La intención fue realizar un documento sobre la riqueza cultural del país, que subsistiera por su calidad a los cambios de gobierno. Se tuvo el apoyo de Televisa como coproductor y se transmitió en Canal 2, en la televisión china y en algunos países de Sudamérica; lo que me parece extraño es que en estos años Canal 22 no lo haya retransmitido", comenta Tajonar.

Al llegar el gobierno foxista, en el año 2000, desapareció la CNMA para dar cabida a la controversial Unidad de Proyectos Especiales, (UPX) que se vio envuelta en una polémica por el manejo de los recursos y finalmente se decidió su desaparición.

A punto de cancelarse un proyecto único en América Latina, distribuir videos de carácter cultural y educativo hechos por el Estado, Educal lo acoge y encomienda a Lourdes Cervantes su continuidad. Esto debido a que se consideró la importancia del material grabado y el formato en el que se encuentra, que por su flexibilidad es fácil de reproducir y comercializar, además de que actividades como la ópera y el teatro se quedarían en el olvido si desapareciera.

La directriz de Videoteca es editar en formato de video casero las producciones más interesantes que las instituciones encargadas de promover la cultura generan, los cuales, en muchos de los casos, se quedan sin distribuir.

Sin gastos de publicidad ni apoyo gubernamental directo, el producto se comercializa por sí solo, lo que habla de un mercado y una necesidad latente pero desatendida por las grandes empresas que no creen que la cultura sea un producto de consumo.

Sin embargo, la respuesta del público contrasta con esa idea, al hallarse académicos, docentes, investigadores, editores, entre otros, ávidos de dichos materiales.

Federico Weinsgartshofer, realizador, señala: "Parece que a las fuerzas económicas poco les importa apoyar estos programas, por eso cualquier esfuerzo que se haga por encontrar un espacio de difusión es bienvenido aunque sólo sucede una vez el apoyo y pasan años para que vuelva.

"Los empresarios son personas a quienes no les interesa la cultura, con esto se pone la muestra de que pueden invertir en temas culturales y lograr ganancias. La responsabilidad de apoyar a la cultura no es sólo del gobierno, también de quien tiene las posibilidades financieras para realizarlo".

A la fecha se han logrado resultados favorables, desde que Conaculta instituyó Videoteca para aprovechar las posibilidades del formato Betacam en el registro y reproducción de imágenes, y que constituye hoy un imprescindible medio de comunicación no sólo para el ámbito del entretenimiento sino también para la información y la cultura.

José Carlos Canseco, uno de los fundadores, apunta: "Esta colección tiene testimonios importantísimos como la última entrevista documental a Fernando Benítez y a Tito Monterroso, el único programa en el que aparece Francisco Toledo pintando. Considero que es un programa estratégico porque la expresión electrónica actualmente es la gran difusora y formadora de la cultura.

"El video es un punto de consulta que despierta el gusto por un tema, también un espejo en el cual se puede encontrar a una serie de entrevistadores. Es obligación del Estado procurar productos de calidad para las nuevas generaciones, quienes se encaminan a trasformar a la TV de una tiránica madrastra a una nodriza formativa".

Pero Videoteca no tiene una función pública. No es un acervo al que pueda acudir cualquier ciudadano o institución estatal para consultar, recibir algunas copias a préstamo y aún menos gratuitas.

Es como un archipiélago en medio de un mar de instituciones gubernamentales encargadas de difundir el patrimonio cultural que responde sólo a la lógica de una empresa privada encargada de multicopiar las producciones de Imcine, INAH, INBA, Canal 22 y la Cineteca Nacional y venderlas, pero carece de programas que proyecten estos trabajos en lugares como escuelas o casas de cultura.

Videoteca ha logrado autofinanciarse con el ingreso de las copias vendidas en la red de 62 bibliotecas que tiene Educal por todo el país, que le sirve para poder editar otros trabajos.

Museos, tiendas y librerías como Gandhi, El Parnaso, Mix Up, completan el círculo, que han logrado vender desde diciembre de 1999 más de 110 mil copias.

Juan José Mora, uno de los editores, opina: "Creo que hay una necesidad por estos tipos de materiales, pero sobre todo la de un plan más coherente para la difusión y así puedan llegar a más público, porque aunque es barato la mayoría de los mexicanos no puede comprarlos. A la actual administración poco le importa y la prueba está en el cambio que se hizo a la UPX, la cual sirvió sólo para pretensiones personales".

Ahora Videoteca se enfrenta a otro reto. Al cambiar al formato digital su éxito puede reducirse, ya que la infraestructura con la que cuentan los particulares y las diferentes instancias todavía son videocaseteras.

"Es una decisión arriesgada, pero parte de una renovación. Lo realizamos con mucho tacto, sólo lanzamos algunos títulos porque si lo hacemos de otra manera, y no vendemos en dos años, Videoteca se acaba", acota Lourdes Cervantes. Y agrega: "Nosotros nos capitalizamos de las utilidades, es el mayor logro que tenemos. Cambiar de formato fue un gran reto, brindaremos mayor calidad y definición; el costo será más alto, pero asumimos el riesgo".

Aunque Emilio Cantón, director de algunos de los programas, tiene otra visión: "Me parece importante que haya una oferta audiovisual más allá de la TV, aunque aún es muy escasa, porque cumple una función doble: didáctica y difusora del conocimiento. Los productos creo que no sólo deben ser vendidos, también distribuidos a centros comunitarios, escuelas, ahí es donde se necesitan para que no sea conocimiento de algunos. Hace falta llevarlos a públicos que no conocen, pensado en que hay regiones que ni a luz eléctrica llegan, no todos tienen DVD".

Lourdes Cervantes, consciente del dilema, concluye: "Sabemos que las instituciones carecen de la tecnología pero tenemos que actualizarnos pensando en que lo más importante es mantener vigente el proyecto, porque no existe uno igual en otros países americanos.

"Queremos demostrar que si un producto cultural está bien planeado se puede vender para mantener esta labor y no esperar a que llegue una nueva administración y diga: lo siento, se acabó cuando se está fomentando una cultura audiovisual".



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