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Cabeza de Juárez, museo por un día

Patricia Velázquez Yebra| El Universal
Sábado 07 de abril de 2001
Cabeza de Jurez, museo por un da

. (Foto: EL UNIVERSAL )

Sólo abrió cuando fue inaugurado, hace seis meses. Resguarda obras de Siqueiros, Orozco, Tamayo y Rivera

A pesar de la admiración que el jefe de gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador, ha manifestado por la figura de Benito Juárez, el museo creado en su honor, en el interior de la monumental Cabeza de Juárez, ubicada al oriente de la ciudad, sigue en espera desde hace seis meses, de que las autoridades de la delegación Iztapalapa decidan abrirlo al público.

Inaugurado por la ex jefa del gobierno de la ciudad de México, Rosario Robles, en septiembre del año pasado, el museo fue cerrado al día siguiente, bajo el argumento de que se tenían que corregir algunos "detalles".

Sin embargo, una vez arreglados los detalles, el museo continuó cerrado, lo que ha generado desilusión en la comunidad que siguió con gran interés las obras de restauración del monumento, realizadas por el Centro Nacional de Conservación y Registro del Instituto Nacional de Bellas Artes, y la adaptación del museo histórico, con un carácter didáctico.

El proyecto museográfico estuvo a cargo del Taller de Arte e Ideología que coordina el maestro Alberto Híjar, quien expresó que fue un trabajo que se prolongó durante varios meses y que requirió una fuerte inversión.

Explicó que el museo se encuentra en la parte interna del monumento y tiene como techo la estructura de acero de la cabeza.

"Es una obra que pretende cumplir con el propósito original que dio pie a la construcción de la cabeza, que consiste en impulsar la cuarta etapa del muralismo, la cual centra su interés ya no en la pintura pegada al muro, sino en la que tiene un impacto urbano y contribuye para la regeneración social de la zona en que se encuentra."

La colosal cabeza fue construida de 1972 a 1976 por los arquitectos Luis Arenal y Lorenzo Carrasco, auxiliados por Miguel Ramírez Bautista, segundo de abordo en la parte arquitectónica y urbanística, quienes nunca desarrollaron la parte interna. "Ese interior estaba abandonado y servía de refugio a las bandas de la zona y como cárcel clandestina."

Por ello, se concibió un proyecto para este espacio, dedicado a la figura de Juárez y a su contexto histórico, en el que se destacara la línea imperialista que prevalecía en el país, la vertiente popular y la dimensión americana del Benemérito.

El monumento, con una altura de 30 metros y un peso de seis toneladas, se ubica en la avenida Guelatao de Juárez, esquina Enrique Contel, en la Unidad Ejército de Oriente. Forma parte de la Alameda Cabeza de Juárez integrada por una glorieta, un vaso regulador y dos puentes peatonales, en una superficie de 64 mil 732 metros cuadrados.

Al hablar de las obras de adaptación, el maestro Híjar se refirió al cambio de la escalera metálica por una de madera, a la colocación de placas en los muros y piso de duela, y a la ampliación del vestíbulo donde se puede leer en letras de gran formato la historia de la cabeza de Juárez, para lo cual se amplificaron algunas notas de prensa, así como los bocetos de Arenal y Carrasco.

"Nos interesaba mostrar que la obra no es de Siqueiros como usualmente se cree, sino de Luis Arenal, ya que Siqueiros estaba muy enfermo de cáncer y le pasó la estafeta a su jefe de taller."

En cuanto al acervo, Sara Alvarez Casas, coordinadora de la parte museográfica, expresó que se cuenta con reproducciones de algunas obras que los muralistas Siqueiros, Orozco, Tamayo y Rivera hicieron acerca de Juárez, al igual que grabados del maestro Alberto Beltrán y una cronología con el formato de un anuncio luminoso.

"La parte de abajo que se encuentra al aire libre y que inicialmente sería utilizada para actividades culturales, resultó un lugar muy impropio para este fin debido a que soplan vientos muy fuertes. Por lo tanto, decidimos poner una reproducción del fragmento de Rivera en Palacio Nacional, donde están los liberales más importantes y los enemigos del liberalismo, y colocamos un siluetario para identificar a los personajes con sus correspondientes cédulas."

Resalta, además, la enunciación de las Leyes de Reforma en letras de bronce, mientras que en la parte superior está un grabado de Alberto Beltrán acerca de la entrada de Juárez a la ciudad de México.

Se aprecia, además, un corrido a Juárez, del siglo XIX, ilustrado por José Guadalupe Posada; la obra de un grabador del que sólo se conoce su apellido, Fernández de Lizardi, homónimo del poeta, con una cabeza de Juárez que tiene manuscrita su biografía, y caricaturas de los grabadores que colaboraron en los periódicos de aquella época, a veces con un acento muy crítico hacia el gobierno juarista.

Uno de los aspectos que más llama la atención son las banderas del continente alusivas al Benemérito de las Américas, colocadas sobre la estructura de la cabeza.

"En la inauguración, donde hicimos una lectura de textos sobre la intervención francesa, acudieron estudiantes de varias escuelas y gente de la comunidad, que disfrutó de la música de los cilindreros y las bandas, así como de las palomitas y de todo el ambiente festivo que prevaleció durante el día, pero a la mañana siguiente, el Museo Cabeza de Juárez fue cerrado y hasta ahora seguimos en las mismas."

Extrañado y desilusionado, Alberto Híjar manifestó que ya se habían entrevistado con el nuevo delegado de Iztapalapa, René Arce (originario de Oaxaca), quien les comentó que habría una jornada cultural que culminaría el 21 de marzo con la reapertura del museo.

"La jornada se hizo, pero el museo sigue perfectamente cerrado. Tememos que a estas alturas, después de tantos meses, todo el trabajo que se hizo esté muy deteriorado, debido a que no se le ha dado mantenimiento, lo cual sería una pena porque significó una investigación muy meticulosa y un esfuerzo muy grande, además de haber sido un proyecto costoso. No hay nada que deteriore más un lugar que la falta de uso."

En su opinión, la apertura de espacios culturales en esta zona representa una necesidad social, sobre todo en una región tan descompuesta y con un crecimiento tan desordenado, pues parte de la lucha contra la delincuencia debería ser justamente la creación de este tipo de recintos.

"Hay gente de la zona que nos pregunta qué ha ocurrido, porque pensaba que este lugar se convertiría en un centro de actividad cultural constante."

Indicó que el Taller de Arte e Ideología tomó este proyecto como un reto, puesto que la idea era respetar la visión de los muralistas al hacer el monumento y darle una proyección juarista a la zona.

"Según el delegado de Iztapalapa, el objetivo es abrir un corredor cultural que inicie en el Faro de Oriente, continúe en Cabeza de Juárez, siga hacia la unidad habitacional Vicente Guerrero que cuenta con un cine abandonado, y culmine en el panteón de San Lorenzo Tezonco, que tiene una troje muy bella del siglo XVII."

Pero hasta ahora no hay indicios de abrir el Museo Cabeza de Juárez, no obstante que lo único que necesita es precisamente que se abra para que empiece a funcionar.



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