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Economía Informal | Macario Schettino

Obligaciones

Macario Schettino se dedica al análisis de la realidad, en particular la de México, desde una perspectiva multidisciplinaria: social, políti ...

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El martes, el coordinador de los diputados del PRI, Francisco Rojas, anunció que su partido propondrá modificaciones a la Ley General de Educación para hacer obligatoria la educación media superior

Jueves 22 de abril de 2010

Una más de esas cosas que suenan bonitas pero son un total y absoluto error. Es muy probable que haya decidido anunciarlo ayer martes en respuesta a la aplicación de la prueba ENLACE que se hizo en esos días, por eso de que a los políticos les encanta montarse en temas que están en la agenda.

Aparentemente, según la nota referida (de Juan Arvizu y Horacio Jiménez, publicada el martes en el portal desde las 14.45), los diputados piensan que con esto se reducirá la población de “ninis”, jóvenes que ni estudian ni trabajan. Claramente así será, puesto que los jóvenes pasarán más tiempo en la escuela, pero esto no es resolver el problema, sino tratar de esconderlo.

Hacer obligatoria la educación media superior es como hacer obligatoria la media hora de ejercicio en las primarias. Parece que nadie puede oponerse a ello, porque suena muy bonito, pero se trata de una ley que, en el mejor de los casos, no servirá para nada (salvo para fortalecer la farsa nacional del estado de derecho), y en el peor de los casos, se aplicará, produciendo muchos más problemas que beneficios.

Precisamente este camino fue el que seguimos por décadas, y que ha dado por resultado un pésimo sistema educativo. Lo que se buscaba era tener a más niños en la escuela por más tiempo. Ésa era la medición del éxito: mayor cobertura. Que todos vayan a la escuela, así no sirva para nada. Bueno, pues efectivamente eso hemos hecho: ya todos van a la escuela, y efectivamente no sirve para nada.

Tenemos ya prácticamente 100% de cobertura en primaria y debemos andar por 95% en secundaria. No le puedo dar las cifras exactas, porque no sirve la página de la SEP de estadísticas, así que tengo que usar proyecciones de hace un par de años, que más o menos deben haberse cumplido. Ya prácticamente todos los niños de 15 años han pasado por nueve años de escuela. Con suerte 10, porque la preprimaria ya es obligatoria desde hace unos años (aunque dudo mucho que se haya logrado algo con ello). Bueno, pues esos jóvenes que han pasado dos terceras partes de su vida en la escuela resulta que dos de cada tres no saben leer ni escribir, ni pueden resolver problemas que no tengan totalmente claros todos los datos y la operación que deben realizar. En pocas palabras, no aprendieron nada, ni están preparados para hacer nada. Igual pudieron haberse ahorrado esos 9 años.

Ahora lo que quieren hacer es que estos jóvenes, que no pueden leer, se echen otros tres años de escuela, en donde no aprenderán nada, porque no tienen habilidades cognitivas para ello, y se conviertan en una presión monumental para las universidades, que no dudo que en un par de años también conviertan en obligatorias. Así ya podríamos tener analfabetos con título, que construyan puentes y edificios, hagan operaciones quirúrgicas, o mejor, den clases, para perpetuar la ignorancia.

El problema de la educación en México es bastante claro, para el que quiera verlo. El sistema educativo se construyó para funcionar como mecanismo de adoctrinamiento de los niños y jóvenes en el respeto al régimen de la Revolución. Pocos grupos son más celosos del nacionalismo revolucionario que el magisterio nacional. Por ello, le dedicamos más del doble de tiempo a estudiar ciencias sociales en nuestra primaria y secundaria de lo que se hace en el resto de los países de la OCDE. Por eso, no da tiempo de que aprendan a leer y escribir, ni a hacer cuentas, porque el tiempo no alcanza. Los niños van 4 horas y media a la escuela, que son como 4 horas efectivas, 20 a la semana. Simplemente no se puede aprender mucho, y lo poco que se aprende es esa repetición de mitos sobre la historia nacional que no guardan relación alguna con la realidad (ni la pasada ni la presente). Por si fuese poco, la enseñanza no explícita (actitudes) es también autoritaria. Al final, tenemos jóvenes ignorantes, sin voluntad propia, acomplejados, y ansiosos de conseguir alguien a quién seguir, alguien que les dé órdenes, porque a ellos no se les ocurre absolutamente nada.

Eso no se resuelve haciendo obligatoria la educación media, como puede usted imaginar. Es más, no parece que se resuelva de ninguna manera ya que los niños han cumplido 15 años. Por cierto, ya cumplió 15 años el grupo más grande de población en México, así que olvídese del bono demográfico, que ya se ha convertido en una carga más: millón y medio de mexicanos en cada grupo anual de edad, sin habilidades cognitivas, sin poder leer y escribir, y sin voluntad.

Resolver este problema no es cosa menor. Para muchas personas, que son evidente resultado del sistema educativo, todo se resolvería desapareciendo a Elba Esther. Ojalá las cosas fueran así de fáciles. Basta ver cómo operan las secciones del SNTE, como la 18 de Michoacán, que ha quemado las pruebas ENLACE en varias ocasiones y ahora no dejó que se aplicara, la 22 de Oaxaca, la 9 del DF. Son 800 mil profesores, que aprendieron desde niños las maravillas del nacionalismo revolucionario y no pueden pensar fuera de él, que no tienen vocación para enseñar, que tienen este trabajo porque se los heredaron, o porque lo compraron, y su única preocupación es cobrar y esperar la jubilación.

¿Exagero? No. Generalizo, y eso está mal. No dudo que haya varios profesores con vocación y preocupados por sus niños. He conocido algunos. Pero no importa si son un puñado o son un par de miles, frente a 800 mil que son el problema. Entonces tampoco es pecado generalizar.

¿Queda claro por qué insisto tanto en el daño que nos hizo la Revolución? ¿Queda claro cómo siguen destruyendo al país?



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