aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Economía Informal | Macario Schettino

Superpeso “reloaded”

Macario Schettino se dedica al análisis de la realidad, en particular la de México, desde una perspectiva multidisciplinaria: social, políti ...

Más de Macario Schettino



COLUMNAS ANTERIORES


Ver más columnas
Como todos sabemos, el peso ha recuperado su carácter superior, y ahora se cotiza apenas encima de los 12 por dólar.

Martes 20 de abril de 2010

Frente a su peor momento, el 9 de marzo del año pasado, ha recuperado prácticamente 3.50 pesos por dólar, cosa de 20%. Claro que frente a lo que valía un dólar el 4 de agosto de 2008 (9.80), hemos perdido más o menos lo mismo, pero ni quien se acuerde de lo que pasaba antes de la gran crisis económica estadounidense que nos pasó a perjudicar.

Lo que llama la atención de muchas personas es precisamente la recuperación de nuestra moneda. Acostumbrados como estamos a que siempre perdemos, eso de ganar nos toma por sorpresa, y la verdad nos es difícil creerlo. Ya había esa misma sensación hace unos años, que se reforzó con la crisis mencionada y el considerable ajuste que ocurrió entre las dos fechas: pasamos de 9.80 a 15.50 pesos por dólar en siete meses, con momentos angustiosos a inicios de octubre de 2008 (cuando brincó de 10 a 12 pesos), y luego en los primeros tres meses de 2009, cuando se fue deslizando, pero a buena velocidad, de 13 a 15.50.

No nos acordamos que en menos de una semana pasó de esos 15.50 a 14 pesos, y que un mes después ya estábamos en 13. Y tampoco recordamos que nos pasamos todo el resto del año alrededor de ese nivel. Lo que atrae nuestra atención es que el 5 de febrero pasado estaba en 13.21, y ahora está justo un peso por debajo. Y nuevamente empieza la preocupación de si esto va a durar, o si se trata de un asunto temporal, y en ese caso, cuándo nos toca el nuevo ajuste, que muchos imaginan como el anterior.

Bueno, pues no queda más que recordar que los dólares son como los jitomates. Cuando hay muchos, son baratos, y cuando no, pues son caros. Los dólares tienen la ventaja de que no se echan a perder (aunque los dos últimos años parecen desmentir esta afirmación). El valor del peso mexicano frente al dólar depende fundamentalmente de cuántos pesos y cuántos dólares hay en circulación. Si tenemos muchos pesos, pues tendrán que valer menos. Y si hay muchos dólares, pues lo mismo, valdrán menos. Y esto es lo que ha pasado en los últimos dos años. Primero hubo muchos pesos y luego hemos tenido muchos dólares.

Tenemos los datos de la posición en bonos de gobierno de los inversionistas residentes en el exterior, extranjeros que compran Cetes, Bondes y demás cosas similares. A inicios de 2008, había 20 mil millones de dólares en estos papeles, que para marzo ya eran 25 mil. Y en el mes de julio de ese año se dispararon hasta llegar a cosa de 32 mil millones de dólares. Ese ingreso de dólares, que seguramente también ocurría en otros instrumentos de inversión nacionales, provocó que hubiese un exceso de esa moneda, y en consecuencia una revaluación de la nuestra. El tipo de cambio pasó de 10.90 a inicios de 2008 a los ya mencionados 9.80 de inicios de agosto.

Pero luego vino la crisis, que se volvió demencial con la quiebra de Lehman Brothers, el 15 de septiembre de 2008. Para el 25 de noviembre, entre la salida de estos capitales y el ajuste del tipo de cambio, la inversión de extranjeros en papeles del gobierno había regresado a su nivel de inicios de año: 20 mil millones. Y debido sobretodo al tipo de cambio, el punto más bajo se alcanza en febrero del año pasado con 18 mil millones de dólares. Un año después, en febrero pasado, ya teníamos el equivalente a 27 mil millones de dólares en papeles del gobierno, un incremento de 50% frente a la posición de febrero de 2009.

En la bolsa de valores ocurrió algo similar, de junio a marzo hay un incremento de 36 mil millones de dólares, con lo que la posición de inversionistas extranjeros pasó de 105 a 141 mil millones de dólares. En suma, tenemos un gran incremento en el ingreso de esa moneda, se vuelve relativamente abundante, y por lo mismo baja de precio. Nada extraño.

Ahora viene la pregunta importante: ese dinero que está entrando, ¿va a seguirlo haciendo? ¿en mayor o menor cantidad? ¿puede cambiar su dirección e irse? Y pues eso es lo que nos permitirá saber si el peso seguirá apreciándose o si tendrá un ajuste en los próximos meses.

Con respecto al tipo de dólares del que he hablado, que son realmente ahorro del exterior que está en México porque la tasa de interés es atractiva, la respuesta tiene que ver con la diferencia entre nuestra tasa de interés y la que pagan otros mercados, y con la expectativa que tengan los inversionistas acerca de un futuro ajuste del tipo de cambio. Pagamos cosa de 8% en papeles de largo plazo, mientras que Estados Unidos paga cosa de 4%. Esa diferencia es mucho dinero y por eso están aquí. Cuando Estados Unidos empiece a subir su tasa de interés (cosa que ocurrirá sin duda) entonces, o elevamos la nuestra, o el dinero dejará de venir y con un poco de mala suerte se empezará a ir.

Los otros flujos de dólares hacia México tienen que ver con otras cosas: la balanza comercial, las remesas de los migrantes, y la inversión extranjera. Son los tres grandes renglones que tenemos. La primera se va a deteriorar, y no debe haber duda de ello, conforme la recuperación avance. La segunda puede crecer un poco, pero nada extraordinario. Y la tercera, la inversión. extranjera directa, depende mucho de si México es considerado competitivo o no. Vamos a tener flujos importantes simplemente porque Estados Unidos necesita trasladar parte de su producción hacia acá, pero no más que eso, a menos que nos decidamos a hacer competitivo a nuestro país.

En suma, yo apostaría a que el peso sigue en donde está, o incluso un poco más fuerte, de aquí hasta julio. Después de eso, me parece que habrá un menor flujo de dinero del exterior, y empezará a moverse en dirección opuesta. No deberíamos tener movimientos bruscos en lo que resta del año, pero creo que mientras más tiempo pase sin decisiones, más riesgo tenemos.



Comenta la Nota
PUBLICIDAD.