aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Itinerario Político | Ricardo Alemán

Godoy sí es narco

Nació en la ciudad de México en 1955 e inició en 1980 su carrera profesional como reportero del diario "A.M." de León Guanajuato. Ha trabaj ...

Más de Ricardo Alemán



COLUMNAS ANTERIORES


Ver más columnas
Escucha al autor

Miércoles 29 de julio de 2009

Con toda razón, entre la clase política mexicana crece la duda sobre el futuro y destino de uno de los más visibles narcodiputados a la próxima Legislatura de San Lázaro. Nos referimos a Julio César Godoy Toscano, hasta hoy diputado federal electo, por el PRD.

¿Qué va a pasar con el hermano de Leonel Godoy, gobernador de Michoacán, a quien las autoridades federales vinculan como presunto socio de La Familia Michoacana? ¿Acaso los aparentes nexos de Godoy Toscano con el narcotráfico y la delincuencia organizada no lo descalificarán para llegar a San Lázaro? ¿Qué autoridad debía ser la encargada de parar por la vía del derecho el proceso de convertir en diputado federal a un presunto criminal?

Para fortuna de todos, la Secretaría de Seguridad Pública federal y la PGR muy pronto podrían responder las interrogantes anteriores —y a los perredistas que aún hoy cuestionan el poder del cártel de La Familia en Michoacán—, y las dudas sobre el estatus legal del diputado federal electo, Julio César Godoy Toscano, con evidencias contundentes que, además, involucran a buen parte de la clase política michoacana, sobre todo en los órdenes estatal y municipal.

Y es que para los que —con toda razón— reclaman insistentes “¡Pruebas, pruebas!” contra Julio César Godoy; para los que dudan del peso de la narcopolítica en el estado de Michoacán, y para quienes desestiman la influencia de La Familia en la política y el ejercicio del poder público en tierras michoacanas, la SSP federal tiene en sus manos respuestas que difícilmente podrían ser rebatidas sobre los vínculos de Godoy con La Familia.

¿Qué tal muchos minutos —horas, incluso— de evidencias irrefutables en las que cabecillas de La Familia diseñan estrategias políticas, de apoyo de candidatos a puestos de elección popular, dan órdenes a alcaldes, dictan sentencias y hasta benevolentes perdonan una que otra vida? Y entre esos largos minutos de evidencias irrefutables, los Godoy —el gobernador Leonel y su hermano Julio César— son tema recurrente.

Pero no es todo. Julio César Godoy Toscano no aparece sólo de oídas —como tampoco alcaldes y otros hombres de poder—, sino que el propio diputado electo por el PRD le reporta a uno de los cabecillas de La Familia.

¿Y por qué la autoridad federal no hace públicas esas evidencias?, se preguntarán algunos incrédulos. La respuesta es elemental. Porque en política —y la impartición de justicia es política— todo tiene sus tiempos. Y por eso, al tiempo.

EN EL CAMINO

Por cierto, la Secretaría de Seguridad Pública federal suma aciertos en la lucha contra el secuestro. Ahora capturó a los secuestradores y asesinos de Silvia Vargas. ¿Y la PGJDF? Sí, de cuentacuentos.



Comenta la Nota
PUBLICIDAD.