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Campos Elíseos | Katia D' Artigues

Un grano de su historia
Siguen los festejos
¿Quién más se apunta?

Katia D´Artigues Beauregard, orgullosa chilanga que ya tiene 20 años de trabajo en los medios. Egresada de la Universidad Anáhuac, fue fu ...

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El libro y la autora son parte del mensaje

Viernes 23 de mayo de 2008

Un grano de su historia
Siguen los festejos
¿Quién más se apunta?

El libro y la autora son parte del mensaje. Tienen que serlo y me parece genial. Se llama Al grano. Vida y visión de los fundadores de Bimbo, y lo escribió Silvia Cherem.

Pero también es un mensaje el sólo hecho de que, para abrir su corazón —¡que lo hace y de qué manera!— y hacer sus memorias, Lorenzo Servitje escogiera nada menos que a Cherem, una excelente periodista y también una mujer judía. Él, a quien continuamente lo identifican con grupos de ultraderecha católica, como le pregunta puntualmente Cherem.

Por supuesto que es un hombre religioso, que quería ser sacerdote misionero e irse a China. La vocación sacerdotal la truncó la muerte de su padre y su percepción —siempre el “deber ser”, me parece— de que tenía que ser un padre para sus hermanos más chicos, ayudar a su madre a salir adelante.

Pero él mismo dice que no le gustan los “ismos”, que todo mesianismo es malo. Que sólo ha ido a misa a diario desde que su esposa, Carmen Montull, murió súbitamente en 2002, para encontrar consuelo.

Al grano, a la par una biografía empresarial y personal que también conjunta las historias de Jaime Jorba y Roberto Servitje, es un libro honesto en el que Lorenzo, que tiene 89 años, 24 nietos, 25 bisnietos, se abre de capa.

Cuenta sus relaciones con ex presidentes, desde Díaz Ordaz, a quien critica por la matanza del 68. Sus desencuentros con Echeverría y López Portillo —quien no lo escuchó—. Con Miguel de la Madrid. Su cercanía y amistad con Salinas, quien sí fue su candidato por sobre Manuel J. Clouthier, acepta. Pero a quien no salva de la crítica:

—Sin embargo, los dioses se marean y, como sucede a muchos, Salinas creyó tener más poder del que gozaba.

Dice que Zedillo será “reivindicado”, aunque junto con Salinas también le achaca el “error de diciembre”, el haber quitado, al menos, los alfileres. Su lejanía con Fox (incluso dice que era más cercano a Labastida), a quien vio un par de veces. Su apuesta perdida por Alberto Cárdenas y su apoyo a Calderón, sí, pero “con mucha más prudencia”. ¿Sabe que es panista apenas desde 2005?

El creador lo mismo de la Fundación Mexicana para el Desarrollo Rural, Imdosoc, que de la organización A favor de lo mejor.

El que no se oculta y dice claramente cosas que sabe son controvertidas, como su participación en esa organización y lo que busca:

—Aunque me critiquen, sostengo que es inaceptable que todo se valga, porque no poner límites a la libertad de expresión pone en riesgo la democracia misma. Por este exceso de libertad corremos el riesgo, en aras de la tolerancia, de ser víctimas de minorías o de sufrir la calumnia o la invasión de nuestra privacidad.

Lo que más me conmueve del libro es el testimonio que da a sus 89 años sobre cómo piensa que no fue un “buen padre”. La reflexión que hace sobre cómo educó a sus hijos con “severidad y dureza” y apenas hoy se atreve a pedirle a sus nietos besos. La confesión de la dificultades de aprendizaje de su hijo, Lorenzo, y cómo superó sus “adicciones” y ahora ayuda a otros a hacer lo mismo. De cómo es tan duro, durísimo, consigo mismo.

Cherem describe cómo se le rasan los ojos al hablar de su esposa, cuya falta no ha superado. Declara que además de su muerte “me duelen los divorcios que ha habido en la familia o las desviaciones morales que no coinciden con mis principios”.

—Hay quien dice que soy anticuado, y quizá lo soy —dice casi al final de la larga entrevista.

Seguro que sí, para muchos. Pero también honesto. En fin, una gran biografía.

Monsiváis conmovido

Se le notaba a leguas a Carlos Monsiváis que estaba conmovido. ¿Cómo es él en ese estado? Ligeramente encorvado. Como niño, levantaba un pie para tocar al otro. Se reía para adentro. Y abrazaba el texto que había leído sobre su corazón.

Rejego a los homenajes, él finalmente cedió un poco… Recibió la primera medalla 1808 de manos de Marcelo Ebrard. La mayoría de un total de casi 4 mil encuestados lo sugirieron por su labor a favor del DF.

Ahí, en la ceremonia en el Salón de Cabildos del Antiguo Palacio del Ayuntamiento, sus amigos Elena Poniatowska, Consuelo Sáizar, Juan Ramón de la Fuente, José María Pérez Gay, Neus Espresate, Raquel Segur, Jorge Volpi, Luis Mandoki.

Carlos Fuentes a la mera hora no pudo ir. Exámenes médicos (espero que nada grave de última hora), pero estuvo Silvia Lemus, su esposa.

Durante su discurso, un “réquiem” por la ciudad de México, como dijo Sealtiel Alatriste, veía mucho a Poniatowska, a quien llamó su maestra junto con Sergio Pitol y José Emilio Pacheco.

Luego, una comida. En la mesa principal, las tostadas de camarones y pulpo; hablaron de los regentes, de libros. Monsiváis dijo que el peor le había parecido, por mucho, Fernando Casas Alemán.

¿Sabe quién sí estuvo ahí? Alejandro Encinas, quien no se encontró con Ebrard; ni que fuera acto de campaña. Carlos lo invitó porque finalmente el Museo del Estanquillo se concretó en su gestión.

Al escritor le regalaron unos retratos de Covarrubias que estarán en dicho museo. Vendrán más festejos para él: en julio saldrá una guía de sus lugares favoritos en el DF, se llamará A dónde váis, Monsi…. Se editará su discurso en una coedición del FCE con el gobierno del DF. También la proyección de cuatro Cineminutos que se verán nacional e internacionalmente.

Pero nos quedamos cortos por lo que se preparaba. Porque habría tazas y camisetas de él. A eso él sí se negó… yo, como sea, me voy a mandar hacer una, aunque sea pirata.

Ensalada

Resultados del segundo análisis constitucional de la reforma a Pemex. En contra: Raúl Carrancá y Rivas y Luis Javier Garrido.

Sergio García Ramírez y José Elías Romero Apis piden analizarla más. A favor: Sergio López Ayllón y Miguel Carbonell. El “oso” fue de José Roldán Xopa:

—(Si no reformamos Pemex) sería como mandar a nuestro campeón…; dice la iniciativa: “a la empresa emblema, a la guerra, en un burro cojo”… perdón por lo de cojo, quizá es políticamente incorrecto… quizá debía decir un burro con capacidades diferenciadas.

Hágame favor…

Y muerden el anzuelo. Así va la sucesión desatada en el PRD: no sólo Marcelo Ebrard dice que no lo den por muerto. Ahí va Amalia García, gobernadora zacatecana:

—Por el momento (ojo), denme por muerta.

Mmmm.

Él lo dijo

—(Yo) me equivoqué una vez, me equivoqué y me vi corriente (muuuy, diría yo). No se equivoquen…, no se vean corrientes (¡exacto!). Yo estaba en una cena (con unas copas de más y acompañado del cardenal) y ustedes en la casa del saber, en un centro de estudios… está en ustedes si son tan corrientes como yo o no llegan a ese nivel: Emilio González Márquez.

¿Nunca le pidió lo mismo, refinarse, a Tomás Coronado Olmos, su ex procurador, a quien acusaron por presunto abuso sexual a menores de edad?

[email protected]

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