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Empresa | Alberto Barranco

Fusiles quemados

Periodista, cronista de la Ciudad de México, hombre de letras y, al mismo,tiempo profesional de la economía. Analiza en la radio y en la pren ...

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Estamos hablando de la instalación de 14 minicentrales de generación eléctrica que le darían a la empresa paraestatal capacidad para generar 32 megawatts de carga-base para enfrentar una eventual sobredemanda

Lunes 28 de enero de 2008

Fusiles quemados

Colocada Luz y Fuerza del Centro en el ojo del huracán tras el colosal apagón en la metrópoli de la semana pasada, está regresando a la escena el tema de una multimillonaria inversión realizada en el sexenio pasado… que se fue al bote de basura

Estamos hablando de la instalación de 14 minicentrales de generación eléctrica que le darían a la empresa paraestatal capacidad para generar 32 megawatts de carga-base para enfrentar una eventual sobredemanda.

Se acabaron, pues, los apagones por falta de fluido.

El caso es que según la empresa las plantas instaladas con cargo a la multinacional General Electric sólo funcionan durante 20 horas… los fines de semana, es decir cuando la demanda alcanza el clímax.

Peor aún, a decir de la nueva administración de la empresa pública en el centro de la tormenta, la eficiencia de las máquinas es inferior al 40%, en un escenario en que su funcionamiento resulta excesivamente costoso frente al resto de la infraestructura.

El caso es que del otro lado de la moneda General Electric aduce exactamente lo contrario, es decir que el problema lo explica el uso abusivo de las minicentrales, vamos, que se les mantenga conectadas al 100% todos los días.

Más aún, tres de las plantas no han podido entrar en funcionamiento ante los obstáculos burocráticos colocados por el gobierno capitalino. No es nuestra, culpa, pues.

Sin embargo, se reconoce que la empresa optó por una tecnología que no era la más adecuada, es decir había mejores opciones.

Lo curioso del asunto es que, tras la licitación pública convocada por Luz y Fuerza, el resto de los participantes se quejó de haberse confeccionado un traje a la medida de la filial en México de la multinacional, para aprovechar las plantas LM 6 mil que tenía en existencia.

El resto, pues, fue pura pantalla.

De hecho, a la publicación de las bases de licitación se plantearon dos recursos de inconformidad ante la Secretaría de la Función Pública por parte de un par de firmas participantes, Siemens y Turbinas Solar, sin mayor eco por parte de la dependencia.

La querella hablaba de un rompecabezas cuyo armado parte por parte coincidía con los planos de las maquinarias que ya tenía General Electric, cuyas características las colocaban como ajenas al recurrente esquema de ciclo combinado.

El diseño dejaba fuera de la jugada, de entrada, al 70% de los participantes, entre ellas están las firmas como el Grupo Suntoy, Duro Felguera, Cummins, Turbomaquinaría, BTEC Turbinas, SSC Clutch Company…

Más aún, los factores adicionales apuntaban el traje a la medida.

Por ejemplo, se planteó que el tamaño de las plantas fuera de 32 megawatts +/- 10%, es decir ajustando el escenario a un marco de escasa certeza para el resto.

Más allá, se habló de una temperatura de diseño de 18 grados de un factor de planta de 18%, y una disponibilidad de equipos de 92%, cuando se reclama entre 98 y 99.

Adicionalmente, se planteaba que las pruebas en plantas del fabricante de las turbinas deberían realizarse en un plazo de seis meses de otorgado el contrato… requisito que sólo podría cubrir General Electric. Por si fuera poco, se incluyó una fórmula de evaluación que automáticamente dejaba fuera del concurso a las turbinas industriales y favorecía a las aero-derivadas, al darle un valor altísimo al consumo de combustible.

Lo inaudito del caso es que la empresa, encabezada entonces por Luis De Pablo, descuidó un capítulo básico de la novela: el suministro de gas natural que alimentaría a las minicentrales instaladas en la capital del país y zona metropolitana.

Aunque se firmó un Memorándum de Entendimiento con Petróleos Mexicanos, el compromiso de la paraestatal era poner a disponibilidad la molécula del energético… no así su transportación.

Esta, en tal caso, estaría condicionada a la contratación de una línea de transmisión cuyo eje sería la Estación de Compresión que se ubicó en Emiliano Zapata, en el estado de Veracruz, entonces en proceso de construcción. El problema es que de acuerdo a los técnicos de Pemex, el gas combustible llegaría a una presión de suministro baja, es decir, cuatro kilogramos por centímetro cuadrado, con la novedad que las plantas necesitaban cuatro tantos más.

Bajo ese prisma, pues, se debió instalar una compresora con capacidad mínima de un megawatt, cuyo costo no estaba previsto.

El hecho es que sean peras o sean perones, la compañía de Luz y Fuerza del centro no está en opción de garantizar la tasa de retorno de la inversión realizada.

¿Quemó la posibilidad Luz y Fuerza al forzar las máquinas cuya máxima capacidad se alcanza en 15 segundos? ¿Se pactó un arreglo irregular con General Electric?

¿Será melón? ¿Será sandía?

Balance general

Lo cierto, a contrapelo de las versiones oficiales que hablan de una tregua en lo que se termina la evaluación caso por caso, es que el gobierno chino no aceptó que nuestro país soslayara la exigencia de la Organización Mundial de Comercio de desmantelar las cuotas compensatorias aplicadas a las exportaciones de ese país por prácticas desleales de comercio.

Como usted sabe, el plazo se venció el 11 de diciembre del año pasado.

De acuerdo a la promesa de la Secretaría de Economía a los industriales que se oponían a la medida, bajo el argumento de la presistencia de las prácticas que provocaron castigos cuyo nivel oscila entre 80 y 900% del precio ad valorem de los productos, el país negociaría un plazo de gracia para evaluar el tamaño de la afectación.

El caso es que de acuerdo con el embajador chino en nuestro país, no hubo trato.

Coopelas, pues, o cuello.

Fuego electorero

Aunque descarta presentar una demanda en su contra por difamación, la cadena de tiendas Gigante señala que es falsa la afirmación del presidente de la Concamin, Ismael Plascencia, en el sentido de que está vivo el diferendo entre ésta y sus proveedores.

De acuerdo al director de la empresa mercantil, Jaime Alverde Goya, ya se cubrieron las facturas al 90% de los industriales con existencias en los inventarios que se tenían en la fase previa a la venta de ésta a Soriana.

De hecho, la semana pasada le llamó al funcionario el director general de la cúpula industrial… para felicitarlo por los arreglos.

De acuerdo a la percepción de Gigante, los desplantes de Plascencia obedecen a su intención de ganar simpatía entre las cámaras industriales en su deseo de reelegirse en el cargo.

El 10% de facturas que faltan por cubrirse corresponde a proveedores de perecederos y vinos y licores.

Sí y qué

Aunque las versiones iniciales hablaban de una acción por la libre de los cuerpos de seguridad de la dependencia para trazar una raya, ahora resulta que el secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, fue el que ordenó colocar una manta (“En esta secretaría no se tramitan asuntos judiciales”), de cara al plantón que realizaron los sindicatos independientes en protesta, por lo que calificaron de embestida contra el sindicato minero.

La fotografía del famoso letrero se hizo llegar a los medios en la noche del día de la protesta en la que por cierto se exigió la renuncia del funcionario.

Pía por Naveja

El primer cambio importante en la Secretaría de Gobernación se formalizará esta mañana: la directora general de Radio y Televisión, Irma Pía, sustituye a José María Naveja como subsecretario de Normatividad de Medios.

albertobach@yahoo.com.mx

barrancoalberto@prodigy.net.mx



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