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Telecom y Medios | Gabriel Sosa

Televisa Radio



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La razón es simple: Televisa dejó en manos de una empresa extranjera, Grupo Prisa, la operación comercial y la política de contenidos de las emisoras que integran ese grupo, lo cual viola la legislación vigente

Martes 22 de enero de 2008

Televisa Radio

Si México viviera en un Estado pleno de derecho, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) ya habría iniciado el proceso de revocación de las emisoras de Televisa Radio, entre ellas la emblemática XEW

La razón es simple: Televisa dejó en manos de una empresa extranjera, Grupo Prisa, la operación comercial y la política de contenidos de las emisoras que integran ese grupo, lo cual viola la legislación vigente.

Lo ocurrido con la salida de Carmen Aristegui de W Radio así lo puso en evidencia. El desplegado publicado por la empresa de Emilio Azcárraga el pasado 17 de enero lo reconfirmó: “Desde la asociación de Grupo Televisa con Grupo Prisa en 2001, las decisiones editoriales en Televisa Radio se han acogido a los códigos y lineamientos del consorcio español”.

Más allá de la infantil y políticamente incorrecta manera de responsabilizar a un socio de haber generado una intensa polémica nacional, el desplegado de Grupo Televisa ha sido como un boomerang. Abogados de la industria consideran que ese desplegado salió de las oficinas de la empresa sin haber sido revisado por el departamento jurídico ni por el mismo Emilio Azcárraga, ya que la aceptación de que el concesionario no operaba sus emisoras es un hecho jurídicamente muy delicado.

La fracción IV del artículo 31 de la Ley Federal de Radio y Televisión establece que es causa de revocación ceder la operación de la concesión y los derechos derivados de ella.

A su vez, la Ley de Inversión Extranjera señala en su artículo 6 que la radiodifusión es una actividad reservada exclusivamente para mexicanos, y aunque esta legislación prevé la inversión extranjera “neutra” en sociedades mexicanas, aquella sólo se limita a la obtención de dividendos, sin que los extranjeros tengan poder de decisión en las empresas que financian.

Otro dato que merece una explicación es por qué si la Ley de Inversión Extranjera establece como límite 49% de inversión extranjera neutra en la radiodifusión, Grupo Prisa pudo adquirir 50% de Televisa Radio, empresa integrada por las emisoras Ke Buena 92.9, W Radio 96.9, 40 Principales 101.7, Estadio W 730, W Radio 900, Bésame 940 y sus repetidoras en la República Mexicana.

Agrega el desplegado de Televisa: “Grupo Televisa reafirma su compromiso con la libertad de expresión y el derecho a la información, así como su apertura a todas las voces y opiniones. De hecho, muchas de las voces que han manifestado su simpatía hacia Carmen Aristegui han comprobado personalmente ese compromiso al ejercer una libertad irrestricta en los espacios que sí son responsabilidad propia de Grupo Televisa”.

Conclusión reiterativa: las emisoras de Televisa Radio no están bajo responsabilidad del concesionario sino del socio extranjero.

Más para Cablevisión

Y ya que hablamos de Televisa, en esta columna (EL UNIVERSAL, Finanzas, 26 de junio de 2007) hemos documentado ampliamente que la concesión del canal 46 de la banda UHF, de Cablevisión, debió haber sido revocada por incumplimiento de las obligaciones establecidas en el título de concesión, en los términos de la fracción IV del artículo 38 de la Ley Federal de Telecomunicaciones, principalmente en cuanto al inicio de las transmisiones, lo cual debió haber ocurrido desde hace años.

El canal 46 no ha sido utilizado. Su reserva, por lo tanto, ha significado un dispendio de frecuencias, en una ciudad en la que el espectro radioeléctrico es muy limitado por la amplia oferta de servicios de telecomunicaciones y radiodifusión.

La novedad es que la semana pasada Cablevisión anunció que podría utilizar dicho canal para ofrecer servicios de televisión móvil y que desde hace un año realiza pruebas. Para su proyecto, se han mantenido pláticas con Telcel, Telefónica-Movistar y con Unefon-Iusacell. Si la Cofetel modifica el título de concesión para prestar dichos servicios, Televisa obtendría otro regalo, uno más, para el desarrollo de nuevos negocios.

Como si fuera ayer…

“Solicitamos a estas comisiones del Honorable Congreso de la Unión recomienden a las autoridades competentes no otorguen más concesiones de televisión al Grupo Televisa, en especial de televisión por suscripción. Lo anterior fundado en que el desarrollo tecnológico es el único camino que permite la aparición y desarrollo de nuevos participantes con los consecuentes beneficios para los telehogares”.

El exhorto anterior parece vigente, pero no lo es tanto: es del 1 de diciembre de 1995. ¿A quién se atribuye? Pues ni más ni menos que a Joaquín Vargas Guajardo, presidente de MVS Telecomunicaciones, al comparecer ante la Comisión Especial de Comunicación Social de la Cámara de Diputados. Once años han transcurrido y nada cambia. Televisa continúa concentrando medios ahora mediante la adquisición de empresas (TVI Internacional, Cablemás, Bestel y las que vienen) y con el aval de la misma Comisión Federal de Competencia (CFC).

Ciento noventa concesiones vencidas

La Cofetel informó que títulos de concesión de 190 emisoras de radio y televisión se encuentran vencidos, que se acercan más vencimientos y no se encuentra la manera de renovarlos debido a las indefiniciones legales (EL UNIVERSAL, Finanzas, 18 de enero 2008). ¿Quién refrenda? ¿La SCT o la Cofetel? ¿Habrá licitación por los refrendos? ¿Bajo qué procedimientos? Si fuera así, ¿cuáles serían los montos y cuáles serían los mecanismos de participación de los interesados? Nadie, hasta ahora, puede responder esas preguntas.

El presidente de la CIRT, Enrique Pereda, dijo la semana pasada que la causa de esta situación es la falta de coordinación entre la SCT y la Cofetel. Vaya desmemoria. El problema derivó de una reforma impuesta al mismo sector de la radiodifusión, a la clase política y al Congreso en el disputado proceso electoral de 2006. Los radiodifusores hoy viven las consecuencias de apoyar una reforma, la ley Televisa, con fallas graves de técnica jurídica, con artículos violatorios de la Constitución y muchas ambigüedades.



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