aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




México y el mundo | Juan María Alponte

Tres líderes y dos fronteras desiguales

Profesor titular de la FCPyS de la UNAM, escritor y periodista. Ha colaborado en periódicos y revistas nacionales e internacionales. Ha escri ...




No sé cómo llegará el presidente Bush a la reunión, en Canadá, de los tres líderes del Tratado de Libre Comercio

Martes 21 de agosto de 2007

Tres líderes y dos fronteras desiguales

No sé cómo llegará el presidente Bush a la reunión, en Canadá, de los tres líderes del Tratado de Libre Comercio. Bush acaba de perder, entre sus colaboradores, a Karl Rove, y ahora a su propio portavoz, Tony Snow anuncia que no terminará con Bush el periodo. Por si ello fuera poco, el estallido del sistema hipotecario, el índice de popularidad de Bush (29%) y las terribles noticias de Irak no permiten el optimismo.

El tema de la seguridad de las fronteras en el caso de México es indisociable de una realidad socioeconómica y, desde luego, cultural: la emigración masiva de mexicanos. Según un informe de INEGI, 582 mil anuales en el último quinquenio. Un mexicano, Miguel A. Varela, me envía un e-mail desde Canadá comentando mi penúltimo domingo dedicado a la emigración. En ese análisis dominical estaban los datos del informe de la ONU (PNUD). En él se advierte que los emigrantes mexicanos son cada año más preparados, incluso en “las zonas pobres indígenas”. Tomo la denominación del informe. Según la Real Academia, todos los habitantes de una cierta región somos “indígenas”. Por ello elimino esa denominación que posee una connotación peyorativa y me inclino por mi proposición: “ciudadanos mexicanos de culturas diferenciadas”. El informe del PNUD 2007 dice que las mujeres y los hombres que emigran son, incluso en las zonas más pobres, los más preparados, los más enérgicos.

Regreso al e-mail de Miguel A. Varela (aprovecho la ocasión para señalar que a veces me es imposible contestar a tantas demandas, y en ese sentido hago lo que puedo, que no es suficiente) que me dice que el año pasado emigró a Canadá con su mujer y su hija. “Mi esposa y yo somos ingenieros químicos… Decidimos venir a Quebec para buscar calidad de vida y un desarrollo económico que en México resulta inalcanzable. Claro que íbamos de vacaciones, teníamos un auto e íbamos al cine, pero siempre teníamos la apuración de pagar las tarjetas de crédito y nunca pudimos ahorrar para poder tramitar un crédito para comprar una casa. Llegamos a una sociedad que acoge profesionistas de todo el mundo… Por el momento estoy ganando lo mismo que ganaba en México, trabajando en una tienda de frutas y verduras. ¿No es increíble? ¿Se puede imaginar lo que puedo ganar si me integro al trabajo profesional? Y le digo algo, profesor, lo voy a hacer y en dos años conseguiré la casa que nunca obtuve en México con una calidad de vida 1000%. Por eso, qué malo que sucede para México y su futuro, pero qué bueno que ya lo hice. Saludos cordiales y lo sigo leyendo vía internet”. Quedo emocionado y agradecido.

La frontera de Canadá con Estados Unidos es una frontera que, en 200 kilómetros de profundidad, cuenta con 85% de su población. Esa frontera posee, en la vecindad de EU (como nuestra Ciudad Juárez) algunas de las ciudades más prósperas del mundo: Vancouver, Toronto, Montreal, Ottawa y muchas otras más. Canadá ha sabido aprovechar, con talento, su frontera con la economía, (aún) la más poderosa del planeta conservando, sin duda, su singularidad cultural y jurídico-política sin posponer la riqueza nacional. Con 33 millones de habitantes, en 2006, tenía un ingreso per cápita de 35 mil 840 dólares; EU, a su vez, 44 mil 180 y México 7 mil 280. He elegido el año 2006 con los indicadores de The Economist, The World in 2006. No hay que olvidar que Canadá, con esa población, exportó en 2006 388 mil millones de mercancías (México 250 mil y EU, que ya estaba suplantado por Alemania como primer exportador, un trillón 037 dólares).

Según el informe, siempre atinado, de Arnulfo R. Gómez, la exportación per cápita de Canadá fue, en 2006, de 11 mil 914 dólares y la de México 2 mil 311. La seguridad sin las instituciones de la prosperidad es siempre precaria. ¿Es inútil decirlo?

alponte@prodigy.net.mx



PUBLICIDAD.