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Agenda Alternativa | Javier Lozano



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Lunes 10 de noviembre de 2003

Lo bueno, lo malo y lo feo

El impuesto a las telecomunicaciones está a punto de morir, aunque en el paquete fiscal de 2004 cometieron una nueva pifia

Lo bueno...

Y apuntaba en este mismo espacio, la semana pasada, sobre la manera tan cuestionable en que el Ejecutivo federal había echado mano, en tres ocasiones, del artículo 39 del Código Fiscal para exceptuar de la aplicación del IEPS a diversos servicios de telecomunicaciones.

El último de estos decretos presidenciales fue publicado el pasado 30 de octubre. Con ello, la gran mayoría de servicios de telecomunicaciones quedaban ya exceptuados del gravamen. Lógico era pues, lo que vendría después.

Así, dentro del paquete fiscal para el próximo año, el presidente Fox incluyó una propuesta para derogar, con todas las de la ley, el IEPS en telecomunicaciones.

Veamos la exposición de motivos del Proyecto de Decreto que reforma, adiciona, deroga y establece diversas disposiciones fiscales. "Adicionalmente se eliminan los gravámenes aplicables a... los servicios de telecomunicaciones, los cuales, sin producir recaudación, complican el sistema fiscal". Más adelante, hace un claro reconocimiento del fracaso de este intento de remiendo tributario. "Actualmente, las telecomunicaciones juegan un papel muy importante no sólo en nuestro país, sino a nivel mundial, ya que permiten una mayor interrelación entre los distintos países, reduciendo con ello los altos costos que representa el viajar de un lugar a otro. Asimismo, resulta evidente el avance tecnológico que las telecomunicaciones han tenido durante los últimos años, facilitando las comunicaciones en el territorio nacional. Derivado de lo anterior, al haber obtenido una recaudación muy inferior a la estimada en la Ley de Ingresos de la Federación, para el ejercicio fiscal de 2003, y considerando los múltiples tratamientos diferenciales que el gravamen aplicable a las telecomunicaciones contiene, se somete a la consideración de esa soberanía la derogación del impuesto aplicable a dichos servicios."

Primero crean un bodrio fiscal sin paternidad ni maternidad (sí, porque en el primer año nadie asumió la autoría de su creación y, en el segundo, habiendo conocido sus magros resultados, insistieron desde el Ejecutivo su permanencia, con lo cual el IEPS simplemente no tenía madre). Después, en el camino, resuelve el Presidente y su equipo ir eliminando, vía decreto y no por ley, dicho impuesto para, al final, terminar por reconocer que las telecomunicaciones son importantes y que gravarlas resulta inhibitorio de su consumo e ineficiente en su recaudación. O sea, ni más ni menos que lo que advertimos desde el día 1. Con todo, la buena noticia es que estamos en presencia de un impuesto que nunca debió nacer.



Lo malo

La mala noticia es que, para variar, se volvieron a equivocar y feo. Resulta que al revisar los textos encontramos que, efectivamente, se propone la derogación de diversas disposiciones de la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios con lo cual, tanto el gravamen como las excepciones que se referían a telecomunicaciones quedarían fuera del IEPS.

Sin embargo, al leer la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal de 2004, encontramos, en su artículo 1º, lo siguiente: "En el ejercicio fiscal de 2004, la Federación percibirá los ingresos provenientes de los conceptos y en las cantidades estimadas que a continuación se enumeran... Impuesto Especial sobre Producción y Servicios... Telecomunicaciones: 1,960.8 millones de pesos". Así, como lo leen. Esto es, al tiempo de proponer la derogación del IEPS en telecomunicaciones, mantienen en la iniciativa de Ley de Ingresos el concepto y su estimación de recaudación. Ahora a ver cómo les salen las cuentas.

Bueno, si ya el paquete fiscal se explica en Bucareli, no tiene nada de particular que estas pifias se sigan cometiendo. Son, por decir lo menos, parte de lo mismo.



Lo feo

Y mientras esto sucede, volvemos a encontrarnos con dos desplegados de la SCT, a plana completa, publicados en diversos periódicos. En uno, cuyo encabezado reza, "México da de qué hablar", nos dicen que "en los Centros Comunitarios Digitales (CCD) todos los mexicanos tienen acceso a la información de los tres niveles de gobierno, así como servicios de salud y educación a través del portal e-México". Y con letra pequeñita, aclaran que "existen 3 mil 200 CCD en el país".

En el segundo desplegado, con un encabezado igualmente pomposo que dice "México habla de modernidad", se contiene información tan desconocida y relevante como la siguiente: "La SCT regula a través de la Comisión Federal de Telecomunicaciones el servicio de telefonía móvil". Y, después, señala que "el número de nuevos usuarios de telefonía móvil ha aumentado casi el 100%, durante la presente administración". Punto número uno: no es cierto que "todos los mexicanos" tengan acceso a internet, a través de 3 mil 200 puntos de enlace. Es, una vez más, querer mostrar cifras alegres y echar abajo la verdadera importancia de e-México. Punto número dos: todos saben o se imaginan que la SCT y Cofetel regulan la telefonía móvil. ¿Para qué recordárnoslo?

Punto número tres: que haya más usuarios de telefonía celular en "la presente administración" no parece ser un mérito gubernamental. Y si así fuera, que entonces lo expliquen. Punto número cuatro: ¿quién será el genio que publica estos costosos e inútiles desplegados, cuando se discute sobre austeridad presupuestal?

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