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Agenda Alternativa | Javier Lozano



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Lunes 21 de julio de 2003

Notas de la semana

Los números del segundo trimestre de Telmex, las dificultades de Loral y las ocurrencias respecto del impuesto especial a la televisión de paga marcaron la semana pasada. Aquí, un poco de análisis al respecto

Informe de Telmex: los resultados de Telmex para el segundo trimestre del 2003 reflejan que sus ingresos no aumentaron aunque sus utilidades tuvieron un impacto positivo de carácter financiero más que de operación. Lo relevante es el señalado incremento de 26.7% en cuanto al número de cuentas de acceso a Internet respecto de junio del año pasado. Esto evidencia que el segmento de datos, Internet y redes virtuales privadas seguirán siendo el principal atractivo de la industria en los próximos años.

De igual manera, el hecho de que el tráfico internacional de entrada al país haya disminuido en un 32.7% en relación con el segundo trimestre del 2002 muestra la crudeza con la que el tráfico ilegal de voz desde el exterior, conocido en la práctica como by-pass pero que, en realidad, es un burdo contrabando, da señales claras de que el esquema actual de aplicar una tarifa única de liquidación por encima del benchmark internacional y el retorno proporcional para liquidar los minutos entrantes están en la antesala de su muerte. Pronto veremos, pues, que cada compañía negocie sus propias tarifas y se encargue de su relación de intercambio de tráfico entrante y saliente. Entonces sí el famoso y repudiable by-pass pasará, también, a mejor vida. Ah, y nos encontraremos asimismo con la posibilidad legal de cursar tráfico de voz por Internet (VOIP).

Finalmente, el hecho de que los números de Telmex no tengan el crecimiento espectacular de otros tiempos obedece, en buena medida, al menor dinamismo de la economía en general y al hecho de que sus tarifas aplicables a servicios básicos están congeladas. Eso significa que, en términos reales, es decir, al aplicar el índice inflacionario, se está dando en los hechos una disminución de precios y, por tanto, de ingresos para la compañía.

Satmex y Loral : la compañía estadounidense Loral Space, una de las más importantes en el mundo en cuanto a la construcción y operación de satélites, es también el socio extranjero en Satmex, la empresa más relevante de comunicación vía satélite de nuestro país. Loral, que posee 49% de la señalada operadora nacional, ha recurrido al esquema previsto en el capítulo 11 de la legislación de quiebras de los Estados Unidos, con lo cual desató una nueva especulación en el sector.

No obstante este desafortunado anuncio, pareciera que poco se conoce en cuanto a las consecuencias de acogerse al esquema que ofrece el chapter eleven pues ello no significa que la empresa haya de cerrar sus puertas o dejar de asumir sus obligaciones crediticias. Por el contrario, ese instrumento legal permite dar orden, disciplina, orden y prioridad a los compromisos asumidos y devolver, en un razonable tiempo, la capacidad de operar y hacer dinero sobre nuevas bases. Lo importante aquí, por lo que respecta a Satmex, es que las calificadoras no castigaron la noticia ni avizoran un escenario de debilidad en la empresa satelital mexicana. Y tienen razón en ello pues la operación de Satmex no depende de Loral en forma alguna además de que el artefacto que pronto será puesto en órbita, el Satmex VI, ya es propiedad de la compañía mexicana.

Con todo, Satmex tiene frente a sí compromisos financieros por alrededor de 520 millones de dólares que debe cumplir o restructurar pronto y con éxito. Ojalá así sea.

IEPS para la televisión de paga : una vez más, nuestros distinguidos senadores y el equipo del Ejecutivo Federal dan muestra de su increíble capacidad por hacer difícil lo que parece fácil. Ahora resulta que pretenden exentar del impuesto especial sobre servicios de telecomunicaciones (IEPS), en contratos cuyo monto mensual no exceda de 120 pesos. El problema aquí es que la mayoría de los paquetes básicos de la televisión restringida excede dicha cantidad. La determinación se ha interpretado, indebidamente, como un traje a la medida en favor de MAS TV, un producto de MVS que ha comprobado ser una extraordinaria opción para un mercado no antes atendido y que ofrece una barra programática integral y suficientemente atractiva. De igual manera, esta medida ha provocado la conformación de un nuevo frente común entre las principales empresas de televisión por cable y satelital, para presionar al legislativo en el sentido de que la exención pretendida se haga extensiva al resto de la industria.

Lo increíble pues es que, por un lado, se utilice el perverso camino de un decreto presidencial basado en el Código Fiscal de la Federación, ciertamente no aplicable al caso que nos ocupa, para exentar un monto máximo mas no un servicio, de la aplicación del famoso y aberrante IEPS. Es decir, los senadores de la república insisten en acordar con la Secretaría de Hacienda nuevas exenciones por la puerta de atrás, sin una justificación de por medio, creando nuevas discriminaciones y haciendo del impuesto especial un auténtico queso gruyere. Esto es, son ya más la excepciones a la regla que la aplicación general del impuesto a las telecomunicaciones. En concreto: lo que, en justicia y con altura de miras debieran hacer nuestros brillantes legisladores es eliminar el IEPS a las telecomunicaciones y no seguir con ocurrencias, sin ton ni son, que lejos de reflejar una auténtica política de estado en el sector denota su ineptitud y falta de capacidad para impulsar el crecimiento de esta industria en beneficio del consumidor.

La pregunta de la semana: ¿de veras creen que habrá reformas importantes en el sector con la nueva legislatura?

*El autor es presidente del Instituto del Derecho de las Telecomunicaciones, A.C.

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