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Agenda Alternativa | Javier Lozano



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Lunes 23 de junio de 2003

Las aguas

Todo parece indicar que en el caso de Cofetel lo suyo, lo suyo, lo suyo, no es la transparencia. Más aún, ahora resulta que la regulación en el sector de las telecomunicaciones ha dejado de ser una prioridad, y me imagino que la competencia también; no se miden

(Segunda parte) "En nuestra junta con el órgano regulador, Cofetel, reiteramos nuestra opinión de que las preocupaciones regulatorias son exageradas. En primer lugar, la Cofetel aceptó que la Nueva Ley de Telecomunicaciones no parece una prioridad para el Gobierno hoy y no espera un avance significativo en los próximos meses. Asimismo, mencionaron que el proceso de nombrar a Telmex como una empresa dominante ha sido postergado por la CFC. Más importante aún, la Cofetel no parece convencida de que ninguno de estos eventos vaya a cambiar el panorama actual de las telecomunicaciones o a poner en riesgo la rentabilidad de Telmex".

Este párrafo fue tomado, textual, del más reciente reporte del Grupo Financiero Ixe, dado a conocer el pasado 18 de junio como su Noticia de Empresa (www.ixe.com.mx). Del mismo fácilmente se pueden apreciar una serie de elementos que han provocado malestar y hasta indignación en la industria. El primero es que cada día que pasa queda más claro que el tema regulatorio no parece estar en la agenda de prioridades de la Comisión. Paradójico es, por decir lo menos, que un órgano creado para regular le de la espalda a la regulación.

El segundo, es por el desprecio que se alcanza a ver respecto del trabajo y esfuerzo del poder legislativo por llevar a cabo una reforma integral al marco legal aplicable a las telecomunicaciones en el país. El tercero, tiene que ver con la falsa apreciación o mañosa inducción de que el tema de la regulación específica a Telmex como agente con poder sustancial es una lenta responsabilidad de la Comisión Federal de Competencia.

Y, finalmente, porque según nos cuenta el reporte de Ixe, Cofetel estima que, en todo caso, no cambiará el panorama del sector ni, mucho menos, se pondrá en riesgo la rentabilidad de Telmex.

Nada de lo anterior debe soslayarse. Son contadísimas las apariciones que tiene Cofetel en foros públicos o ante los medios de comunicación como para que, las pocas veces que trascienden quizás contra su voluntad- sus propios juicios sobre el sector, muestre tal desconocimiento sobre la materia y asuma papeles que no le corresponde jugar. Habrá que ver cómo cayó en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, de la cual depende, la aseveración de que la nueva legislación en telecomunicaciones no es más una prioridad para el gobierno federal, o cómo habrá sido recibido en el Senado de la República el pronóstico de que no habrá un avance significativo sobre el tema legislativo en los meses por venir.

Además, el decir que el asunto de la regulación a Telmex en los mercados donde tiene un poder sustancial (dominancia) es algo que ha sido postergado por la Comisión Federal de Competencia es una falsedad, pues este órgano ha emitido sendas declaratorias donde insiste en su posición original de calificar a dicha telefónica como dominante en cinco mercados relevantes.

Cierto es que contra tales declaratorias se ha interpuesto el juicio de amparo -lo cual es un incuestionable derecho constitucional de Telmex como lo es de cualquier otra persona en este país- sin que a la fecha se hayan dejado sin efectos. De ahí que Cofetel estaría perfectamente legitimada para volver a emitir la regulación especial en materia de tarifas, calidad de servicio e información a que se refiere el artículo 63 de la Ley Federal de Telecomunicaciones en vigor. En todo caso, a decir de Ixe, Cofetel ha pronosticado que con o sin una nueva ley, y que más allá de una regulación especial de dominancia a Telmex, nada realmente cambiará en el sector, razón por la cual los accionistas de esa empresa pueden dormir tranquilos.

Y mientras esto sucede, el propio órgano regulador ha solicitado -tal como lo comentábamos la semana pasada- que sea cada concesionario o permisionario de servicios de telecomunicaciones el que defina qué información de la que obra en los expedientes que maneja Cofetel ha de considerarse como confidencial, reservada o comercial reservada. Abdica así la Comisión a su obligación legal de hacerlo por sí misma, según lo establece la nueva Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública, seguramente como una forma de evadir en su momento, también, la responsabilidad que conlleva la divulgación de aquella información que todo interesado le solicite sobre cualesquiera de las empresas del sector.

¿O qué, supone la autoridad que las empresas le contestarán por escrito que no hay nada que temer y que toda la documentación de la empresa en los expedientes de la Comisión puede ser entregada a cualquier hijo de vecino? Ya en Canieti se trabajaba en un esquema común para no impedir que la industria tuviera acceso a la información relevante que permitiera fortalecer la competencia y la transparencia en la toma de decisiones por parte de la autoridad. Fue en vano. Ahora, cada quien le dirá a Cofetel qué puede y qué no puede revelar y ésta, claro está, se lavará las manos para no soltar nada de información.

Pero eso sí. Echese un vistazo a la página web del regulador (www.cofetel.gob.mx) y véase lo que muestra su "Portal de Transparencia" en el rubro "Remuneración mensual por puesto". Ahí, aparece la pregunta "¿Cuánto ganan los servidores públicos de Cofetel?". Reto a usted a que desentrañe el misterio ahí contenido. ¿Sabrán en la Comisión la diferencia entre puesto y nivel? ¿No les da pena que hasta el Secretario de Gobernación Santiago Creel reveló ya su sueldo en Internet como marca la ley mientras ellos siguen jugando a las escondidillas?

* El autor es presidente del Instituto del Derecho de las Telecomunicaciones.

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