aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Agenda Alternativa | Javier Lozano



COLUMNAS ANTERIORES


Lunes 09 de junio de 2003

e-México

Buenas nuevas en el sector de las telecomunicaciones y para el país en general. Se echó a andar e-México y, con ello, se da un paso importante para la incursión del país a la sociedad de la información y del conocimiento

El jueves pasado se presentó de manera oficial e-México, un proyecto de conectividad que incorpora tecnologías de vanguardia para enlazar en línea a las comunidades más apartadas del país y cuyas poblaciones acusan mayores rezagos en cuanto a su condición social, mediante la instalación de centros comunitarios digitales.

Es precisamente en estos quioscos del conocimiento donde se han instalado hasta 20 computadoras al Internet de alta velocidad y que están disponibles al público en general aunque con un trato preferencial a los estudiantes de la localidad.

La lógica de este importante programa de gobierno es que armoniza todo tipo de elementos y esfuerzos en un objetivo común. Esto es, a partir de una determinación anunciada desde el primer día de la administración del presidente Vicente Fox, e-México ha ocupado un lugar prioritario en la agenda del sector comunicaciones y transportes. Esta política pública se arropa, a su vez, con la participación de los particulares quienes, a través de un proceso de licitación pública, reciben una aportación de una sola vez por parte del gobierno federal, para la instalación de los equipos en red del sistema, dejando en manos del proveedor su continua y eficiente operación, y confiando a la comunidad la atención de los respectivos centros digitales, su adecuada ubicación, disponibilidad, cuidado, capacitación, orientación y aprovechamiento.

Otro punto a destacar en el sistema nacional e-México es que parte de una base realista en cuanto a la dispersión poblacional, la difícil orografía de nuestro territorio, la vulnerabilidad de grupos sociales marginados que se encuentran ahí asentados y el bajo poder adquisitivo de la mayoría de la población. Ese diagnostico, por sí mismo, dificulta la intención de instalar un teléfono y una computadora a cada hogar en el país. Intentar hacerlo sin reparar en que existen otros mecanismos para posibilitar ese acceso a la sociedad de la información y el conocimiento sería ingenuo, ilusorio y hasta irresponsable. De ahí que la filosofía que anima la configuración toda de e-México sea la de llevar de la manera más eficiente, más rápida y a menor costo posible los beneficios del conocimiento que ofrece la red y cuyos contenidos, debidamente diseñados para una realidad propia de país, permitan el acceso a las oportunidades que brinda el conocimiento en línea.

No podemos, por ello, ni regatear la importancia del programa ni, tampoco, tomarlo como un hecho o esfuerzo aislado. Por el contrario. Hemos de darle la bienvenida y reconocer que no es un anuncio espectacular más sino una realidad que, al ir sumando en el tiempo a más y más poblaciones, podrá cambiar el rostro del país para permitir a un número creciente de mexicanos el acceso a las oportunidades que brinda el estar conectado en línea, a tiempo y con los contenidos básicos que requieren las áreas de la salud, el comercio, la educación y los servicios gubernamentales. Desde luego que, en los contenidos, estará el nuevo reto del sistema.

Con la puesta en marcha de estos primeros 3 mil 200 centros comunitarios digitales se da un primer e importante paso hacia ese objetivo de país que constituye el abatir la brecha digital. La tecnología que para este sistema ofrece Interdirec, empresa mexicana y manejada por mexicanos, a través de la transmisión bidireccional satelital de alta velocidad, seguramente generará un círculo virtuoso al que se sumaran otras instituciones, empresas, organizaciones y la sociedad en su conjunto, para de una vez por todas tomar plena conciencia de que un ser iletrado en la nueva economía y en la nueva sociedad, no será aquel que no sepa leer y escribir sino quien no este apto para el conocimiento y el manejo de las tecnologías de la información.

Falta mucho por hacer. De ninguna manera se puede afirmar que ahora todo individuo tiene ya acceso a la red por el hecho de contar con estos primeros centros comunitarios digitales de e-México. No se puede tampoco decir que ya se cerró la brecha digital y que nuestro reto esta en otra parte. De hecho, el discurso oficial de la SCT es mesurado y reconoce que todo el sistema nacional e-México tiene como objetivo "reducir la brecha digital existente entre diferentes sectores de la población del país e integrarlas a la Sociedad de la Información".

Ya continuaremos con el análisis de las distintas propuestas que están sobre la mesa para cumplir con el anhelo de incorporar a México, de lleno, a la sociedad de la información. Hay en el país talento de sobra e ideas imaginativas y realistas. El reto es conjuntarlas, armonizarlas, hacerlas efectivas y generar beneficios para todos.

Pero cuidado. No se piense que con e-México, o con el Fondo de Cobertura Social y demás acciones de carácter social que se emprendan la tarea estará terminada. Falta aún consolidar el proceso de apertura a la competencia, pues este tiene un carácter diferente al de la conectividad y guarda una estrecha relación con la competitividad de nuestra economía.

La próxima semana haremos un paréntesis para tratar el tema de la entrada en vigor de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Publica Gubernamental y su repercusión en el sector de las telecomunicaciones. Por lo pronto, bienvenido e-México. Ojalá y el éxito de esta primera fase sirva para renovar ánimos al interior del gobierno federal y para caer en cuenta de que cuando se quiere se puede.

* El autor es Presidente del Instituto del Derecho de las Telecomunicaciones, A.C.

[email protected]



PUBLICIDAD.