aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Agenda Alternativa | Javier Lozano



COLUMNAS ANTERIORES


Lunes 24 de febrero de 2003

El cambio

Ahora resulta que el modelo de la apertura en el sector de las telecomunicaciones falló y se agotó, y que tienen que venir los próceres del cambio para reinventar la cobertura social de los servicios. ¡Qué cosa!

"El cambio, para que genere valor agregado real, requiere reconocer cuando los modelos se agotan o cuando simplemente han fallado; no hacerlo así es condenarse a repetir el mismo error una y otra vez, en perjuicio de la sociedad y del desarrollo nacional". Con esta frase quedó marcado el discurso que pronunció la semana pasada el secretario de Comunicaciones y Transportes, Pedro Cerisola, al inaugurar la Expocomm 2003.

Incluso fue más allá al decir que "experiencias como las que se vivieron en economías con las que estamos estrechamente ligados en este sector, muestran claramente que no estamos solos en esta reingeniería, y ello es particularmente relevante si tomamos en cuenta que nuestro modelo fue diseñado en sus orígenes, con una gran influencia de modelos de dichas economías que hoy han probado su necesidad de readecuación. Baste ver lo que en este sentido las propias autoridades y empresas estadounidenses están considerando en este momento". ¿Dónde hemos oído eso, dónde??

Dijo también el propio Secretario que han estado "trabajando de manera conjunta con los 24 concesionarios de larga distancia, 16 concesionarios del servicio local, 17 concesionarios de celular y PCs, 49 concesionarios de trunking, 12 de servicios de comunicación vía satélite y 684 concesionarios de servicios de televisión y audio restringidos para incluir, tanto en sus concesiones como en los aspectos reglamentarios, compromisos de cobertura e innovación tecnológica para la creación de infraestructura donde más se necesita". ¿Cómo les alcanzan los días para reunirse con esos 802 concesionarios a renegociar sus títulos?

Me puedo imaginar que, de mil amores, las empresas concesionarias han de aceptar las nuevas condiciones que pretende "acordar" con ellas la secretaría, para llevar tecnología e infraestructura a "donde más se necesita". Puedo imaginar que, a la primera provocación en que solicite la intervención de la autoridad para replantear los servicios, derechos, obligaciones y demás compromisos de cobertura geográfica de la red pública de que se trate, precisamente por la difícil situación que atraviesa el sector y que ha orillado a replantear los planes de negocios, los esquemas de financiamiento y el inicio mismo de operaciones, la Secretaría amablemente les "invita" a entrarle a su nuevo paradigma social.

Pero hubo más: dijo también Cerisola que "nos hemos dado a la tarea decidida de buscar una reforma al marco jurídico que hoy impera en el sector, para garantizar el desarrollo siempre continuo del mismo". A ver si entendimos: el problema que tenemos en el país es que el modelo de apertura en el sector de las telecomunicaciones primero falló y luego se agotó; que nuestros socios comerciales andan en las mismas y que hasta sus autoridades están reconsiderando su propio modelo; que en la SCT están trabajando de sol a sol con la totalidad de los concesionarios para replantear sus compromisos de cobertura social y que, finalmente, no cejan en su empeño por modificar el marco jurídico del sector. Hombre, pues que bien disimulan todo lo que hacen porque aquí, afuera, nada de eso se nota ni, mucho menos, se sabe. Además, cómo está eso de que hay que cambiar un modelo que supuestamente falló y se agotó si, ni siquiera, lo han terminado por consolidar. O qué: ¿ya le dieron autonomía a Cofetel; o ya existe la desagregación; o finalmente hay reglas de dominancia; o ya terminaron de licitar todo el espectro disponible; o ya pusieron en marcha la portabilidad de número; o ya hay procesos públicos y abiertos, o ya las tarifas de interconexión están en su costo? ¿O han aplicado alguna vez el artículo 50 de la Ley? ¿Verdad que no?

Así es muy fácil, echándole la culpa al pasado, y afirmando que el modelo se diseño bajo la inspiración de lo que pasaba en otros países. ¿Cuáles países, por ejemplo? Porque lo cierto es que ni en la Unión Europea ni en Estados Unidos han cambiado su modelo. De hecho, la intentonta de Michael Powell por echar abajo las políticas de desagregación topó con pared el jueves pasado cuando sus comisionados en la FCC le dieron la espalda y mantuvieron ese régimen de compartición de redes. Y eso de que en la secretaría se han dado a la "tarea decidida de buscar una reforma al marco jurídico" del sector, pues huele como que ya se les está pasando de tueste, pues ya transcurrieron dos años y ni hay tal reforma, ni cambian los reglamentos, ni licitan frecuencias ni transparentan sus decisiones. No dijo el secretario Cerisola en su discurso una sola palabra, ni una, sobre la competencia. Ni sus abogados le dijeron que, mientras la Ley siga siendo la Ley, ninguna política pública puede ir por encima de ésta, concretamente del artículo 7, el cual señala, como uno de sus principales objetivos, el de "fomentar una sana competencia entre los diferentes prestadores de servicios de telecomunicaciones a fin de que éstos se presten con mejores precios, diversidad y calidad en beneficio de los usuarios". Y nada más para refrescar la memoria de los redactores de discursos del secretario: en menos de un año (1995), su antecesor Carlos Ruiz Sacristán dirigió y logró una reforma constitucional para permitir la privatización de satélites y ferrocarriles, además de la expedición de cuatro nuevas leyes: Telecomunicaciones, Aviación Civil, Aeropuertos y Ferrocarriles. Ah, y no fue por mayoriteo sino con el voto conjunto del PAN y del PRI en el Congreso. Así que, en resumen: ¡Tomen su cambio! * Presidente del Instituto del Derecho de las Telecomunicaciones, A.C.

[email protected]



PUBLICIDAD.