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Demanda justicia contra ´guaruras´

Sara Pantoja| El Universal
Viernes 20 de octubre de 2006

"Ya voy a entrar a Viaducto, ya voy para la casa. Allá nos vemos", le dijo por teléfono celular Luis Alfonso Belmar Suárez a su madre, la actriz Silvia Suárez. Esas fueron las últimas palabras que escuchó de su hijo la tarde del miércoles.

Él fue a una agencia de autos ubicada en la avenida Ignacio Zaragoza para hacer limpiar los inyectores de su auto Sentra gris arena, de placas 764-MJG. Ella, con una trayectoria artística de más de 50 años, iba a firmar un contrato de trabajo.

El acuerdo era verse más tarde para comer y mostrarle un auto de colección que ella vio circular sobre las calles de la colonia Roma, donde desde hace 30 años él vivía con su abuela, una mujer de avanzada edad.

Minutos después de colgar el teléfono, Poncho -como lo llamaban sus amigos radioaficionados- siguió conduciendo sobre la calzada de Tlalpan. Delante de él pasó un auto BMW blanco. El orden lógico de la circulación le indicaba el paso a él, así que pasó, ignorando al conductor de un auto Sentra que le exigió lo dejara pasar; era el auto escolta del primero.

Al parecer, Luis Alfonso no cedió el paso. Los guaruras dejaron que se adelantara. Luego, le dieron un golpe leve en la defensa del auto. Una vez más lo dejaron adelantarse, pero esta vez le dispararon a la llanta trasera derecha para frenarlo, el auto bajó de velocidad, los escoltas se le emparejaron. "Cuando se estaba parando el carro, uno sacó la mano con la pistola y le disparó ahí", dijo la actriz, de acuerdo con la versión policiaca que le dieron en la agencia 4 del Ministerio Público.

Luis Alfonso era el hijo único de Silvia Suárez y no tenía esposa ni hijos. Ingeniero electrónico, desde hace más de 15 años era radioaficionado de altos vuelos y pertenecía a un grupo que prestaba sus servicios de comunicación en casos de desastres naturales en cualquier parte del país. Varios de los asistentes al velorio eran sus compañeros.

La tarde del miércoles, en una agencia funeraria de Sullivan, el sacerdote ofició una misa de cuerpo presente lamentando la ola de violencia que priva en la ciudad y que le quitó la vida a Luis Alfonso.

En eso estaba, cuando la madre recibió una llamada informándole que la SSP-DF tenía un video de una cámara vial donde se podía ver el número de placas del BMW y que, por lo tanto, la investigación continuaría.

Con los ojos llenos de impotencia y coraje, Silvia Suárez concluyó: "Hago un llamado a que las autoridades pongan ´un hasta aquí´ para los guaruras y escoltas. No pueden andar con licencia para matar a mansalva".



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