aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Fiesta acapulqueña

El calor playero, ingrediente ideal para las paellas que se prepararon durante la muestra
Jueves 21 de junio de 2012 Adriana Silvestre/Fotos: Bertha Herrera /Enviadas | El Universal10:20

Acapulco, Guerrero.- Más de quinientas personas disfrutaron de una tarde de gran ambiente, calorcito y mar cuando los ingredientes estuvieron listos en la barra del restaurante Bambuco, del hotel Elcano para dar inicio al Festival de la Paella Acapulco, 2012.

Antes de empezar a preparar las paellas un sacerdote bendijo los alimentos; enseguida, cada paellero revisó sus víveres y se dirigió a la playa  para dar inicio a las preparación del plato tradicional de Valencia, España.




A una temperatura de 40°C inició la fiesta culinaria, donde por primera vez en 15 años se reunieron 32 paelleros. Para ellos se instalaron palapas individuales con parrillas, carbón, mesas, sillas, en fin todo lo necesario para cocinar.  

“Los participantes son amigos, gente conocida que quiere mostrar su forma de hacer este platillo. Este evento se ha vuelto tradicional por su ambiente agradable, amistoso y festivo, además sirve para promocionar el puerto”, afirmó Pedro Haces, gerente del hotel.


SABOR BAJO EL SOL

Los cocineros tuvieron la oportunidad de expresarse a través de su preparación y aunque la temperatura siguió subiendo, todos conservaron el ánimo y la energía. “Lo más importante para preparar la paella es el corazón y la oportunidad de convivir con amigos y familia, el principio fundamental es el arroz, que es el vehículo del sabor”, expresó Agustín Soriano, representante de la Embajada de España.

El elemento común de los cocineros, la mayoría amateurs, era la pasión por el platillo. Rainer Mohaupt, de origen alemán, se dedicó siempre al sector hotelero y restaurantero, un tiempo estuvo en España, donde aprendió a hacer la paella. “El procedimiento es muy sencillo y en este país hay de todo, variedades del mar, vegetales, condimentos, por eso me gusta vivir aquí”, aseguró.


Por su parte, el chef Alfonso de la Dehesa explicó "mi paella se llama Menchu en honor a mi madre, que es la que me enseñó. La clave es hacer las preparaciones despacio y saber en qué momento poner el arroz. Es muy interesante esta fiesta porque ves otro tipo de paellas, otras formas para hacerlas, muy válidas todas, siempre hay que abrirse a otras posibilidades".  

Entre la variedad de paellas estuvieron la sevilla, la holandesa, la campechana, la mar y tierra, la amigos de asunción, la negrita, la salvaje y la árabe “faralla”. Para todos, paelleros y ayudantes, la tarea fue ardua, pero después de casi dos horas sus platillos quedaron listos.


La tarde continúo en medio de paellas, vino y música. Los asistentes pudieron disfrutar de las diversas especialidades gastronómicas elaboradas para el encuentro.




PUBLICIDAD