aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




El guardián de ´La Mancha´, reserva ecológica en Veracruz

David Díaz Romero es uno de los 20 habitantes de la comunidad que impulsan un proyecto de conservación y de ecoturismo en la zona

Los integrantes de la Tercera Edición Regional del Taller Jack F. Ealy de Periodismo Científico visitaron los manglares de la laguna La Mancha. (Foto: Alma Rodríguez/ EL UNIVERSAL )

Jueves 16 de junio de 2011 Carolina García y Thelma Gomez/ enviadas | El Universal14:51
Comenta la Nota

David Díaz Romero es un guardián de La Mancha, laguna que colinda con el Golfo de México, una reserva ecológica donde conviven manglares, laguna, selva y dunas. Es un "orgulloso jarocho". Por eso, y porque está convencido de la importancia de conservar las áreas naturales de la región en donde nació y creció, no se ha ido de migrante a Estados Unidos, como lo han hecho muchos de sus amigos, vecinos y familiares. Él cambió la migración por la conservación de la naturaleza.

David Díaz, de 44 años, es uno de los 20 habitantes de la comunidad de La Mancha que se aventuraron a impulsar un proyecto de conservación y de ecoturismo en la zona, un área que cuenta con 400 hectáreas de manglares, ecosistema de transición entre mar y tierra, vital para la reproducción de especies como el camarón, las almejas, ostiones y otros tipos de peces.

Desde su infancia, David Díaz siembra maíz y fríjol. "Soy campesino, siempre lo he sido", dice. Hace diez años, él y otros campesinos y pescadores decidieron emprender su nueva aventura. Se acercaron a investigadores del Instituto de Ecología (Inecol), se pusieron a estudiar sobre biología, manglares y fauna. Ahora, son guías de la zona e impulsan su empresa sustentable.

Su iniciativa ya comenzó a rendir frutos. En 2004 y 2007 recibieron el Premio Estatal del Medio Ambiente. Además, obtuvieron el séptimo lugar en la lista de proyectos comunitarios destacables, desarrollados en sitios Ramsar de las Américas. "Por lo menos tenemos reconocimientos en el papel, porque no hemos recibido dinero para nuestro proyecto", dice David.

Y el dinero sí que lo necesitan. Sobre todo para desazolvar la laguna La Mancha: "tiene como 30 centímetros de sedimentos acumulados, provocados por obras que realizó Pemex. Si no lo arreglamos, en un futuro podríamos tener problemas graves en nuestra laguna". Hace cuatro años, el desazolve tenía un costo de 25 millones de pesos. Ahora, "calculamos que puede costar 50 millones".

David y los otros campesinos que formaron el grupo de ecoguías "La Mancha en Movimiento" cuidan y conocen bien los cuatro tipos de mangle que rodean la laguna. También saben la importancia de estas tierras fangosas que sirven de hábitat para cientos de especies, como crustáceos, aves, moluscos, moscos, peces, cocodrilos y nutrias.

El entusiasmo de David y sus compañeros permitió que 14 dueños de tierras declararan a sus propiedades sitios de conservación privada, con ello se han comprometido a conservar los manglares y no utilizar las tierras como pastizales.

Con camisa a cuadros, bigote ralo y su sombrero "muy jarocho", David asegura que la conciencia ambiental por los manglares le nació "al ver cómo nuestra comunidad se queja, cómo venden sus tierras porque no tienen dinero. Eso me dio mucha tristeza".

David tiene 40 diplomas, muy pocos para los 120 cursos que ha tomado para profesionalizarse, entender su entorno y transmitir sus ideas a sus vecinos.

Él sabe que la gente de su comunidad "tiene que comer". Por ello, junto con sus compañeros de la cooperativa "La Mancha en Movimiento", promueve el cultivo de ostión. También hace todo lo posible porque su gente no migre a Estados Unidos. En estas tierras muchos lo han hecho. Y las consecuencias no le gustan a David: "La migración a Estados Unidos dispersa a la familias. Los hijos se acostumbran a tener dinero y sólo gastarlo. Se desune la familia y eso ha hecho muchos maleantes".

Por eso, él no se fue al "otro lado". Tampoco se fue porque: "¿si no lo hago yo en mi tierra, entonces quién? Probablemente no voy a cambiar el mundo, pero sí contribuyo. Siento un amor por  esta tierra, por esta agua, por estos árboles. Aquí nací, aquí crecí y aquí me voy a quedar. Por lo menos eso es lo que dice mi mamá y la partera que me trajo aquí".

Para él, la conservación debe ser algo que genere beneficios económicos para las comunidades. "Si nosotros pudiéramos atrapar el oxígeno que se forma en estas zonas y vendérselos, qué bueno sería", dice. Lo que sí se puede, señala, es que su esfuerzo sea reconocido por la gente visitando el lugar, para que su empresa comunitaria de ecoturismo siga viva.

Para lograr que su empresa comunitaria tenga éxito, estos campesinos y pescadores no sólo se capacitaron en medio ambiente. También cuentan con Facebook y una página en Internet: http://www.ecoturismolamancha.com, en donde es posible contactarlos y hacer reservaciones para visitar el lugar.

Porque la intención de la cooperativa "La Mancha en Movimiento" es lograr que la laguna La Mancha y los ecosistemas que la rodean se conserven, pero que también permitan a los habitantes del lugar vivir en forma digna, sin tener que dejar estas tierras para ir al norte. 

La visita a los manglares de la laguna La Mancha se realizó como parte de la tercera edición regional del Taller Jack F. Ealy de Periodismo Científico, que se realiza en Veracruz y es organizado por EL UNIVERSAL, la Fundación Ealy Ortiz y el Instituto de las Américas.

 

 

sma



Comenta la Nota.
PUBLICIDAD