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Cocina artesanal con mucho estilo


PITIONA. Cocina de autor sólo con productos nacionales.. (Foto: YADÍN XOLALPA/ EL UNIVERSAL )

Domingo 31 de octubre de 2010 Viridiana Ramírez/ Enviada | El Universal01:59
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Por el balcón se puede ver un lugar sofisticado. Mesas con diseño, lámparas en forma de tortilla doblada, copas de vino, servilletas de blanco impecable y los cubiertos brillan de limpios.

Lo primero que pasa por la mente es que los precios de los platillos han de estar por los cielos. Mentira, comer en Oaxaca, por más fina que sea su cocina, está al alcance de todos.

 En la parte superior está José Manuel Baños, esperando a que dé la una de la tarde para abrir su restaurante Pitiona, inaugurado hace mes y medio.

Su nombre puede ser desconocido, pero fue alumno del mejor chef del mundo Ferrán Adriá y de Alejandro Ruiz, el chef de Casa Oaxaca, uno de los restaurantes de mayor prestigio de todo el estado.

Aquí los ingredientes se utilizan con las últimas técnicas en la cocina, como la de  esferificar y volver líquido el queso, hacer gelatinas calientes con zanahoria o chicharrones con las pieles de los pescados para acompañar una ensalada.

 José Manuel no permite que a su cocina lleguen productos importados, todo es producido en México, hasta las servilletas.

Su menú cambia día a día, depende de cómo amanezca su imaginación. Lo que sí está garantizado son los menús de degustación con maridaje de mezcal. Son seis tiempos acompañados con diferentes mezcales. Precio por persona: 750 pesos.

Si uno sólo quiere hacer una comida sencilla, entonces el consumo promedio por persona es de 250 pesos.

De autor

Rodrigo Cárdenas prepara huevos benedictine, los saltea con hongos zetas, espinacas y quesillo, por último los monta sobre una rebanada de pan.

 Este platillo es parte de los desayunos que ofrece en su restaurante Sukaldaritza RC,  en la zona residencial de Oaxaca.

 Sus creaciones culinarias llevan dos años, cuando se animó a tener su  restaurante de comida regional y mediterránea.

 Todo el tiempo está pensando en cómo mantener satisfechos a sus comensales. No sólo la sazón es lo importante sino también la presentación.

 En las mañanas llega preguntando qué hay en el refrigerador, se pone el delantal y empiezan las mezclas. Es incierto saber lo que se va a probar ese día.

Aquí hay otro ejemplo de un buen lugar, su exclusiva  ubicación no es obstáculo para tener precios razonables que van desde los 35 pesos por un desayuno o un postre.

El restaurante también tiene una  galería de arte. Otra de sus cualidades es la de pintor. Sus obras están a la venta.



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